Bienestar que llega a 42 millones de mexicanas y mexicanos

El Segundo Informe de Gobierno destaca una inversión de un billón de pesos destinada a pensiones, atención a familias vulnerables, oportunidades para jóvenes y apoyos para el campo mexicano.

La política de bienestar se consolidó como uno de los principales pilares del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. De acuerdo con el Segundo Informe, 42 millones de mexicanas y mexicanos reciben actualmente alguno de los Programas para el Bienestar.

Con una inversión de un billón de pesos, estos programas conforman una red de protección social que acompaña a las personas durante diferentes etapas de su vida: desde la infancia y la juventud hasta la vejez. También atienden a personas con discapacidad, mujeres, trabajadores del campo, productores y comunidades rurales.

La estrategia parte de una idea central: que el acceso a un ingreso básico, la educación, la capacitación laboral, los cuidados y el respaldo a la producción no sean beneficios temporales, sino derechos que contribuyan a disminuir la desigualdad.

Pensiones que brindan seguridad y dignidad

Una parte importante de la inversión social está dirigida a garantizar mejores condiciones de vida para quienes durante años contribuyeron al desarrollo del país.

El informe señala que 14.1 millones de personas adultas mayores reciben una pensión que les permite contar con un ingreso propio para cubrir necesidades básicas y fortalecer su autonomía económica.

A esta política se suma la Pensión Mujeres Bienestar, dirigida a mujeres de entre 60 y 64años. Durante 2026, el programa alcanza a tres millones de beneficiarias y representa un reconocimiento a quienes han dedicado buena parte de su vida al trabajo, al cuidado de sus familias y al desarrollo de sus comunidades.

También reciben apoyo 1.8 millones de personas con discapacidad. El propósito es contribuir a que este sector de la población pueda ejercer sus derechos con mayor independencia y enfrentar los gastos relacionados con alimentación, transporte, salud y cuidados.

En conjunto, las pensiones destinadas a personas adultas mayores, mujeres y personas con discapacidad alcanzan a 18.9 millones de beneficiarios.

Oportunidades para jóvenes y atención para la infancia

La política de bienestar incluye acciones dirigidas a las nuevas generaciones y a las familias que enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad.

Mediante Jóvenes Construyendo el Futuro, 500 mil jóvenes reciben capacitación dentro de centros de trabajo, empresas, talleres, comercios y organizaciones. El programa busca brindarles experiencia laboral, desarrollar sus habilidades y facilitar su incorporación a una actividad productiva.

El Segundo Informe también reporta que 300 mil niñas y niños de familias vulnerables reciben servicios de atención y cuidado.

Este apoyo contribuye a la protección de la infancia y permite que madres, padres o tutores puedan continuar con sus actividades laborales, educativas o productivas, sabiendo que sus hijas e hijos cuentan con acompañamiento.

La combinación de capacitación para jóvenes y atención para la niñez busca fortalecer a las familias y ampliar las oportunidades de quienes históricamente han enfrentado mayores dificultades para acceder al empleo, la educación o los servicios de cuidado.

El bienestar también se siembra en el campo

Los Programas para el Bienestar tienen una presencia importante en las comunidades rurales. El objetivo no solamente es entregar apoyos económicos, sino fortalecer la producción de alimentos, mejorar los ingresos de las familias campesinas y avanzar hacia una mayor soberanía alimentaria.

Sembrando Vida beneficia a 423 mil sembradoras y sembradores, quienes participan en proyectos productivos y en la recuperación de terrenos mediante sistemas agroforestales.

Producción para el Bienestar respalda a 1.9 millones de productoras y productores, mientras que Fertilizantes para el Bienestar atiende a 2.16 millones de trabajadores del campo.

En el sector pesquero, Bienpesca proporciona apoyo a 190 mil pescadores, reconociendo la importancia de esta actividad para la economía y la alimentación de numerosas comunidades costeras.

Otros 55 mil productores de maíz y frijol participan en Acopio para el Bienestar, mientras que 51 mil agricultores cuentan con precios garantizados mediante el esquema de Comercio Justo.

El plan El Maíz es la Raíz beneficia a 400 mil personas productoras de maíz nativo, con el propósito de conservar las variedades tradicionales, proteger la diversidad agrícola y reconocer el trabajo de quienes preservan este alimento fundamental para la identidad mexicana.Por su parte, Leche para el Bienestar permite que 7.6 millones de personas tengan acceso al producto a precios accesibles y beneficia a más de tres mil productores nacionales.

Una política social que acompaña a las personas

Las cifras presentadas en el Segundo Informe muestran que la política de bienestar abarca distintas etapas de la vida y sectores de la población.

Las pensiones ofrecen seguridad económica; los programas para jóvenes abren oportunidades laborales; la atención infantil respalda a las familias, y los apoyos al campo fortalecen la producción nacional y la economía de las comunidades.

El mensaje central es que el bienestar no debe depender del lugar de nacimiento, la edad, el género o la condición económica de una persona.

Con una inversión de un billón de pesos y una cobertura de 42 millones de beneficiarios, los Programas para el Bienestar representan el componente social más amplio del Segundo Informe de Gobierno y uno de los principales instrumentos para avanzar hacia un México con mayor igualdad, justicia y oportunidades.

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